No es el primer médico de cabecera que autoriza una eutanasia ante la ausencia de expertos que avalen esta práctica para acabar con una paciente.
En este caso nos encontramos con una mujer mayor con un tumor cerebral; no obstante, su médico especialista considera que no se dan las condiciones para que sea eutanasiada.
No es que padezca dolores insufribles, sino que la depresión, de la que está diagnosticada, es la que la ha empujado a solicitar que se termine con su vida.
Pero no todo está perdido: su hija ha pedido nuestra ayuda y nosotros vamos a proporcionársela para evitar que eutanasien a su madre.
Seguimos así con la batalla emprendida hace unos meses: la de conseguir que las Comunidades Autónomas establezcan unos protocolos que no condenen a muerte a nuestros enfermos.
¡No podemos permitir que sin un informe psiquiátrico y una adecuada asistencia psicológica se conceda la eutanasia a personas vulnerables, invadidas por la tristeza!
Por eso hemos lanzado esta campaña para que las Consejerías de Sanidad de las CCAA desarrollen un protocolo que no condene a nuestros enfermos a elegir la eutanasia por falta de asistencia psicológica.
Es indignante.
Que hijos, hermanos y parientes tengan que ser testigos del sufrimiento de su familiar, mientras la Administración se niega a ofrecerle un remedio que alivie su pena.
En este caso hablamos de una señora mayor, una anciana diagnosticada de depresión, cuya vida parece carecer de valor para aquellos que la animan al suicidio.
Esta mujer no merece ser empujada al matadero.

¡Menos aún cuando el médico especialista que trata su condición se negó a avalar la eutanasia!
Entre los motivos aludidos para solicitar la eutanasia, la paciente aludió a su cansancio vital, algo que le lleva a querer acabar con todo.
¿Cómo es posible que el personal sanitario, formado para, supuestamente, salvar vidas y mejorar los días de los más vulnerables, se haya vendido a la cultura de la muerte
¡No vamos a rendirnos hasta que se establezca un protocolo por el que se le ofrece una alternativa nuestros enfermos cuando soliciten la eutanasia!
Por eso hemos lanzado esta campañas para que las Consejerías de Sanidad de las CCAA desarrollen un protocolo que no condene a nuestros enfermos a elegir la eutanasia por falta de asistencia psicológica.