Ni el gobierno central ni la Comunidad de Madrid quieren declarar al Valle de los Caídos como Bien de Interés Cultural.
Así lo ha demostrado el cruce de responsabilidades, en el que ninguna de las dos entidades admite tener las competencias para realizar dicho trámite.
Sin embargo, la demanda ciudadana porque al Valle de los Caídos se le otorgue este distintivo está más viva que nunca, tras conocerse la noticia de que la antigua fábrica de leche Clesa recibirá este título.
Y es que la declaración como Bien de Interés Cultural supondría una protección especial de la cruz y su entorno; protección con la que actualmente no cuenta a pesar de su destacado valor arquitectónico.
El estado del Valle de los Caídos es crítico, y una declaración que forzase su adecuado mantenimiento podría ser crucial.
¡Es momento de presionar a las instituciones para que actúen de una vez!
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, declare el Valle de los Caídos Bien de Interés Cultural.
Las comparaciones son odiosas.
Y no seré yo quien diga que la antigua fábrica de leche Clesa no merece ser declarada BIC.

Sin embargo, lo que me parece incomprensible, es que al Valle de los Caídos sigan sin otorgarle esta distinción.
Diferentes expertos han avalado ya su valor arquitectónico, artístico y cultural.

Y, a pesar de ello, están dejando que el emplazamiento muera y pierda valor a ojos de los turistas.
Obras inacabadas, goteras y humedades, bóvedas a medio derruir…
Por no hablar de los cortes de agua y luz que afectan ocasionalmente a los monjes y alojados en la hospedería.
¿Esta es la imagen que queremos transmitirle al resto del mundo?
¡Ya es hora de que la Comunidad de Madrid, administración competente (a pesar de sus reticencias) actúe para protegerlo!
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, declare el Valle de los Caídos Bien de Interés Cultural.