La Federación de Templarios de España está profundamente indignada.
El Ministro de Cultura ha cedido la Casa del Temple a una organización islámica que va a convertirlo en un centro de estudios del Toledo islámico.
El edificio, que ha tenido múltiples usos a lo largo de la historia, fue adquirido por el Ministerio en el año 2023 y el pasado mes de noviembre se cedió a esta organización a través de un proceso un tanto opaco.
Los Templarios sospechan que la cesión ha sido a dedo, y que la licitación pública reglamentaria no se ha realizado.
No están dispuestos a dejar que el gobierno se ría de ellos, despreciando las raíces de este lugar histórico y dándoselo a un grupo de musulmanes para que hagan apología de su cultura en esta emblemática ciudad española.
Ahora van a dar la batalla hasta el final, defendiendo los intereses de todos los que estamos hartos de ver cómo día tras día se desprecia lo nuestro y se favorece lo ajeno.
Ha llegado el momento de rebelarse ante los planes del Ministerio, y demostrar de una vez por todas que los valores occidentales y cristianos no están a la venta.
No vamos a permitir que destrocen España.
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Ernest Urtasun, ministro de Cultura, no ceda este emblemático edificio a esta organización islámica.
Si España continúa así, en unos pocos años nuestro país estará irreconocible.
Están jugando con nuestra identidad y nuestros principios. Están sepultando la historia de nuestros antepasados y ocultando la gloria de la Cristiandad para educar en las bondades de otras religiones y culturas.
Nacionalizan inmigrantes de forma masiva y promueven su historia en nuestros pueblos.

¿Qué país con un mínimo de respeto por sus raíces no invierte en dar a conocer aquello que le ha hecho grande?
El nivel de complejo de nuestros gobernantes es vergonzante.
Lo vemos día tras día cuando piden perdón a los pueblos americanos, cuando tergiversan la historia de nuestro territorio y cuando priorizan los intereses de culturas extranjeras frente a la nuestra propia.
Es momento de plantarse.
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Ernest Urtasun, ministro de Cultura, no ceda este emblemático edificio a esta organización islámica.