Los alumnos musulmanes que estudian en nuestros colegios públicos están de enhorabuena.
El gobierno de España, en su afán por satisfacer las exigencias de quienes inmigran a nuestro país, ofrecerá próximamente un menú que cumpla con las condiciones de la dieta islámica en estos centros.
Algunos de los requisitos son que la comida servida excluya el cerdo y que el resto de carnes hayan sido sacrificadas de manera ritual.
Esta estrategia para “favorecer la convivencia” promover la diversidad y fomentar una cultura que nos es extranjera desplaza así a los hábitos alimenticios de profunda raíz católica que tenemos en España.
Hablo de la abstinencia de carne los viernes de Cuaresma. Y es que, actualmente, los padres no pueden elegir un menú que excluya la carne los viernes.
No restringimos ningún animal, no exigimos que sean sacrificados de ninguna manera especial, y sin embargo, las familias que desean que sus hijos no coman carne estos días no tienen forma de indicarlo.
Si esto va de inclusión y de respeto, queremos que todas las religiones, también la nuestra, cuente con representación.
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Pablo Bustinduy, Ministro de Consumo, incluya una opción adaptada a los católicos en los menús escolares.
Es probable que te hayas enterado de que ya ha empezado el Ramadán. Quizás, incluso, lo hayas hecho a través de alguna cuenta del gobierno en redes sociales.
Este año comenzó el mismo día que la Cuaresma, pero de este tiempo tan señalado para los católicos nuestros políticos no han hecho mención.
Hablan de discriminación y de acoger extranjero, mientras arrinconan la fe mayoritaria en nuestro país e invisibilizan nuestras costumbres.

Nuestra petición es sencilla: un menú que garantice la ausencia de carne los viernes de Cuaresma, extensible a todos los viernes del año para las familias que así lo deseen.
No hay extravagancias, ni necesidad de inversiones adicionales en productos especiales. Una simple reestructuración en las comidas de la semana es más que suficiente.
¿Serán capaces de comprometerse con esta medida? Ayúdanos a conseguirlo.
Por eso hemos lanzado esta campaña para que Pablo Bustinduy, Ministro de Consumo, incluya una opción adaptada a los católicos en los menús escolares.