Un campamento de verano en Bernedo, Álava, se ha convertido en el foco de la noticia tras conocerse las torturas a las que sometían a los menores con el propósito de educar en feminismo e ideología de género.
Adolescentes de 13 a 15 años obligados a ducharse en duchas mixtas con los monitores, responsables que se paseaban semidesnudos –e incluso en topless- por las estancias en las que residían, extraños “juegos” en los que se forzaba a los chicos a lamer un dedo del pie del monitor para merendar.
Y como estas, más hechos curiosos llevados a cabo por Sarrea Euskal Udaleku Elkartea, la asociación organizadora que acumula varias denuncias por atentar contra la libertad sexual en años anteriores, y que lejos de arrepentirse, se reafirma en las prácticas empleadas.
Abogados Cristianos se ha sumado ya a las denuncias interpuestas, aunque sólo haya podido acusar a los responsables de un delito de exhibicionismo, que tiene penas ridículas.
Y es que, aunque tenemos el deber de acorrarlar a estos pervertidos, la realidad de la ley del «solo sí es sí» se impone, haciéndolo imposible.
Queremos que paguen por los daños que han producido, y que se les prohíba el trabajo con niños de por vida para que no sigan traumatizando a los menores, como tienen el firme propósito de seguir haciendo.
Por eso hemos lanzado esta campaña para exigirle a Ana Redondo, ministra de Igualdad, la derogación de la ley del «sólo sí es sí» que desprotege a los menores frente a los pedófilos.
Me duele reconocerlo, pero es probable que los responsables de este campamento salgan impunes.
El delito de exhibicionismo por el cual les acusamos contempla condenas de 12 a 24 meses de cárcel o una multa; por lo que estos impresentables podrían seguir danzando por la calle con acceso a menores incluso si son condenados.
Si a alguien tenemos que darle las gracias es al Ministerio de Igualdad y a su ley del “solo sí es sí”, que no sólo sirve para soltar violadores a la calle…
Con ella, se elimina además el concepto de indemnidad sexual, que protegía a menores e incapaces, ya que trascendía el concepto de libertad sexual, al que hace referencia la ley actualmente.

Llevamos tiempo denunciando el estado de indefensión en el que se encuentran nuestros niños, sólo en los últimos años hemos tenido que observar obscenidades como:
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El carnaval de Torrevieja, en el que niñas semidesnudas desfilaban por las calles.
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La gymkana sexual de Vilassar de Mar, en la que menores tenían que reproducir posturas del kamasutra.
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El cartel de Almería que hacía apología de la pederastia, hablando de consentimiento sexual en niños.
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El taller de travestismo de Tarrassa, en la que los niños eran confundidos con asuntos de género.
Y ahora este campamento, en el que progresivamente se ha dado un paso más, forzándolos a la desnudez frente a sus monitores y personas del sexo contrario.
Las penas que deberían estas personas son severas. Urge un endurecimiento de las leyes.
Y sobre todo, urge derogar toda legislación que proteja a los pedófilos, tal y como hace la actual ley del «sólo sí es sí»
Por eso hemos lanzado esta campaña para exigirle a Ana Redondo, ministra de Igualdad, la derogación de la ley del «solo sí es sí» que desprotege a los menores frente a los pedófilos.